Sabemos que las personas con síndrome de Down tienen – entre otras muchas – especiales aptitudes y habilidades para trabajar la jardinería.
En nuestro taller reciben dos tipos de formación: teórica (sobre las plantas, su nutrición, cuidados, tipos, mantenimiento, poda, etc.) y práctica (limpieza, eliminación de malas hierbas, aireado de la tierra, transplantes, riegos, abonados orgánicos, semilleros, repicados).
Pero lo que más nos interesa es que los trabajadores se acostumbren a un horario, a unos hábitos de trabajo, a un rendimiento y a una responsabilidad a la que no pueden renunciar. |
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