|
Esta ponencia
se centrará en la posibilidad de que las personas
con síndrome de Down envejezcan más rápidamente,
de media, que las personas sin síndrome de Down
y sobre el mayor riesgo, bien documentado, que
tienen las personas con síndrome de Down de contraer
la enfermedad de Alzheimer. La posibilidad de
que las personas con síndrome de Down envejezcan
más rápidamente que las personas cariotípicamente
normales se detectó poco después de la primera
descripción del síndrome de Down en 1866.
Los estudios de imagen cerebral y análisis de
biomarcadores presumiblemente asociados con el
envejecimiento parecen apoyar el envejecimiento
prematuro en personas con síndrome de Down. No
está claro si el aumento del riesgo de contraer
la enfermedad de Alzheimer observado en el síndrome
de Down es simplemente un reflejo del envejecimiento
prematuro. Estos temas han adquirido cada vez
más importancia debido al notable aumento en la
expectativa de vida de las personas con síndrome
de Down.
Las actuales estimaciones indican que al menos
un 25% de las personas con síndrome de Down desarrollarán
una demencia tipo Alzheimer antes de alcanzar
los 60 años. No está claro que todas las personas
con síndrome de Down desarrollarían la enfermedad
de Alzheimer si vivieran lo suficiente. Sin embargo,
todas las personas con síndrome de Down van a
desarrollar la neuropatología (placas y nódulos)
asociada con la enfermedad de Alzheimer.
Además, se ha observado que las personas con síndrome
de Down pierden neuronas colinérgicas funcionales
a medida que envejecen, una característica también
importante en la enfermedad de Alzheimer. Estudios
recientes sugieren que las personas con síndrome
de Down están expuestas a un elevado estrés oxidativo
durante toda su vida. Esto es significativo a
la luz de la teoría de los radicales libres en
el envejecimiento. Estas observaciones han llevado
a que en la actualidad se realicen pruebas clínicas
con antioxidantes e inhibidores de la acetilcolinesterasa
para retrasar el declive cognitivo y mejorar la
capacidad cognitiva en personas con síndrome de
Down.
Recientemente, estudios con modelos animales sugieren
que este estrés oxidativo está asociado con el
declive cognitivo y que los tratamientos que mejoran
el estrés oxidativo también pueden mejorar el
declive cognitivo debido a la edad. Revisten un
especial interés los estudios sobre un modelo
murino del síndrome de Down, el ratón Ts65Dn. Este ratón
es trisómico en muchos genes situados en el cromosoma
21 humano. El ratón Ts65Dn muestra pérdida de
neuronas colinérgicas funcionales con la edad
y un deterioro simultáneo del aprendizaje y la
memoria.
Se tratarán los recientes intentos de mejorar
el deterioro del aprendizaje y la memoria debido
a la edad en estos ratones, y también se abordará
la hipótesis de que estos ratones muestran alteraciones
en el estrés oxidativo y en la función mitocondrial.
Finalmente, también se tratarán los nuevos enfoques
para determinar de una manera no sesgada qué alteraciones
en la expresión génica pueden aparecer en los
ratones Ts65Dn y cómo la expresión génica puede
cambiar con la edad.
|